lunes, 21 de marzo de 2016

"El papa quiere una Iglesia pobre y comprometida con los demás"

Os acerco a todos la persona sencilla y humilde de Pedro Luis, carmelita descalzo, que coordina y trabaja en relación con la misión de Sucumbíos a la que ayuda Añamiel Solidaria.


"Pondría a todos los sacerdotes que se ordenan una experiencia de misiones de dos o tres años, porque te cambia la vida y el futuro de tu pastoral"


Convivir a diario con las penurias para ayudar a los demás es, probablemente, una de las tareas más importantes que puede desarrollar un ser humano y conforma un carácter y una visión de la existencia que choca con fuerza con las múltiples tonterías cotidianas que oprimen la vida acomodada. No obstante, el zamorano
Pedro Luis Rodríguez Aliste, carmelita descalzo, no muestra impaciencia ante la ignorancia generalizada respecto al sufrimiento humano y explica en un tono sumamente conciliador sus experiencias.
-¿Cómo se toma la decisión de emprender el camino del misionero?
-Cuando era pequeño, aparte de ser monaguillo, no tenía tampoco muchas intenciones de ser sacerdote, pero en el Seminario fuimos viendo nuestro futuro y, con las visitas que teníamos de nuestros misioneros en Sucumbíos, en Ecuador, quedé enamorado de esa forma de ver la vida y quería darme por los pobres.
-¿Qué le enamoró de las misiones?
-La forma de Iglesia comprometida con los pobres, con los ministerios, donde llevan realmente el peso de toda la Iglesia. Es una iglesia de las periferias, como dice el papa Francisco. Me enamoró lo que él nos repite cada día. Él quiere una Iglesia pobre, para los pobres y comprometida en el servicio a los más necesitados y eso lo encontré allí. Es un lugar donde el sacerdote tiene que trabajar en el campo como los demás, vivir como ellos para ganarse el pan, como decía san Pablo, haciendo tiendas de campaña. Es una iglesia muy viva, donde no importa las horas que duran las celebraciones porque la gente las vive y las disfruta.
-¿Cuáles son sus planes cercanos en Ecuador?
-Vuelvo de Argentina, de Tucumán, a Guayaquil (Ecuador) para una experiencia que lleva varios años funcionando, que es la Casa de los Niños Santa Teresita. Allí, los niños que viven en la pobreza puede estar un poco protegidos, encontrar un lugar donde aprenden, estudian y se divierten.
-¿Cómo es un día habitual en Sucumbíos?
-Lo normal es levantarse muy temprano, oración, desayuno y salgo hacia las siete de la mañana a visitar comunidades perdidas dentro de la selva. Un grupo de personas se juntan para formar su escuelita, su capilla y lleva adelante su comunidad. Los sacerdotes vamos a visitarles, a acompañarles, a formarles y, sobre todo, a celebrar los sacramentos, que es lo que ellos necesitan y viven. Dentro de esas visitas nació la necesidad de que los niños, con la formación que reciben en esas escuelitas, con unos cuarenta alumnos, cada uno de un curso, y una profesora, ayudarles para que puedan llegar a la Universidad.
-¿Igualdad de oportunidades?
-Siempre hablamos de ese concepto dentro de la educación pero no la hay cuando un niño de esas comunidades nunca puede llegar a estudiar en una Universidad. Antes, le echan porque no está formado, no tiene base y no puede con unos estudios superiores, además de la distancia y la pobreza. Así surgió la necesidad de crear unos lugares donde se pudieran juntar por las tardes para recibir apoyo escolar y ayudar a los que estuvieran más retrasados, además de hacer talleres y cursos de pintura, manualidades, música, deporte? Eso es la Casa de los Niños.
-¿Cuál es la estructura del centro?
-Tenemos siete centros en Ecuador y un centro en Tucumán, donde estuve recientemente. En cada centro hay una persona que está con los niños y también tenemos un centro de día de adultos, que es otra cosa que hemos empezado hace unos años. Hay unas 40 personas a las que se les ofrece un desayuno, talleres, estar juntos toda la mañana y una comida antes de que se vayan a sus casas por la tarde. También empezamos este año con un comedor para 80 niños que salen de muy lejos a estudiar en los medios de transporte que tienen en sus comunidades y que, a veces, no comían a mediodía porque tienen la vuelta y no disponían de tiempo ni de dinero.
-A usted le tocará saber hacer de todo.
-Pues sí, aunque, sobre todo, la coordinación. Tenemos una fundación formada, con un consejo, y un grupo de personas de apoyo, incluidas las cuentas. Somos dieciséis personas trabajando y todos ayudamos a la hora de servir a los adultos la comida y de estar con los niños.
-¿Cómo se financian?
-Huy, eso es lo complicado, porque algunas personas deben tener una remuneración. Una persona no puede trabajar durante mucho tiempo sin cobrar nada porque necesita vivir. Tenemos voluntariado pero también algunos trabajadores. Después están los gastos de comida, entre otros muchos. Hay un grupo de apadrinamientos en una ciudad de Ecuador para el comedor de los niños y en España hay proyectos muy bonitos para ayudarnos desde allí. Son iniciativas muy bonitas que van en un doble sentido. Pensamos que ayudamos pero no nos damos cuenta de que somos nosotros los ayudados porque alguien nos ha ayudado a nosotros a ser solidarios y a calentar nuestro corazón y practicar la misericordia de la que habla el papa Francisco.
-¿Cree que la crisis en occidente nos ha enseñado algo?
-Quizá a pensar un poco más en los demás y que, a pesar de lo mal que estamos nunca debemos de dejar de ser solidarios con quienes lo pasan mucho peor. Me llamó mucho la atención que me preguntaran en Argentina por la crisis en España. La gente que vive en esa zona en la que hay una situación terrible, donde te juegas la vida casi para salir de casa y donde una ambulancia no entra a buscar a alguien que esté muy grave porque allí no entra ni siquiera la policía, me preguntaba por la situación española. "Pobrecitos. Escuchamos que están en crisis", me decían. Es cierto que estamos en crisis pero ¿qué es lo que vive esa gente? Crisis eterna y continua. Una crisis total de calidad de vida, donde no tienes ni lo más imprescindible para vivir, donde no puedes ni caminar por tu calle y sentarte en un jardín. Eso es realmente crisis.
-¿Qué consejo le daría a un cura recién ordenado que esté pensando en misiones?
-Que lo intente porque merece la pena. Pondría en todos los que se ordenan una experiencia de este tipo, aunque dure dos o tres años. Cambia toda tu vida y el futuro de tu pastoral porque te quita miedos, te abre nuevos horizontes y te enseña un tipo de iglesia muy parecida a lo que Jesús quiso de nosotros y a lo que hicieron las primeras comunidades cristianas. Que se anime y lo intente.
-A usted le ha tocado ver de todo. ¿Cualquiera tiene el temple suficiente para no derrumbarse?
-No lo sé. La verdad es que, a veces, hay situaciones que te arrugan el corazón al ver las necesidades y no poder hacer nada para solucionarlas. Ves desgracias que te duelen pero siempre, al final, puedes hacer algo, aunque sea decir una palabra o dar un abrazo. Nuestro trabajo es llevar también un poco de esperanza y, por ejemplo, en Tucumán, la gente es muy religiosa y le hace mucho bien ponerse en manos de Dios y eso lo hemos perdido aquí en parte. Ves a una mujer salir adelante y dar gracias a Dios cuando, delante de ella, prácticamente se ahorcó su hijo de 21 años y ella insiste en dar gracias al Señor a pesar de todo y no me ha hecho desesperarme. Las situaciones tremendas duelen y, a veces, te hunden en la miseria pero también ves que merece la pena ayudar a los demás.
-En situaciones tan difíciles, ¿funciona el "Quien a Dios tiene, nada le falta"?
-Sí. Lo dice nuestra fundadora, Santa Teresa de Jesús. Es cierto que "nada te turbe, nada te espante". Sólo Dios basta y también necesitamos la ayuda y la compañía de las personas. Recordemos que "Dios no tiene manos en este momento y necesita las tuyas".

jueves, 25 de febrero de 2016

NOTICIAS DESDE ECUADOR

Hola, ¿estás ahí? ¿me lees? ¿sigues mis comunicados?
Hola a todos y a todas:
Me ha llegado un comunicado de Ecuador, del lugar al que apoyamos. Os lo copio tal y como me ha llegado.
"Mis estimados padrinos y madrinas, tengo el agrado de informarles que mensualmente enviaré un informe técnico y fotográfico de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que reciben a diario el almuerzo. Agradezco infinitamente por su apoyo, ya hemos culminado el primer quimestre y los resultados han sido muy buenos, se ha mejorado en un 50% las condiciones de salud de los NNA.
Mil gracias por su apoyo.
Att. Gladys."
MES: ENERO 2016         N° BENEFICIARIOS 60 NNA-JOVENES

DETALLE DE ALMUERZOS (comidas).
SEGUNDA semana -->  11-15 ENERO 284 almuerzos
TERCERA semana -->   18-22 ENERO 293 almuerzos
CUARTA semana -->     25-29 ENERO 300 almuerzos
                                                  TOTAL  877 almuerzos

A mi modo de entender, lo más interesante es que el proyecto vaya adquiriendo fuerza, que se controlen todos los procesos de atención a los beneficiarios y queda una parte final que, a mi modo de ver, elevaría a la categoría de excelente este proyecto. Esa parte consistiría en el "seguimiento" de los chicos que vienen al comedor y que después van a vivir a sus pisos o viviendas alquiladas por sus familias. Ese seguimiento, si es que no se da (que a lo mejor se se está dando) sería propio de un educador/tutor que ayudaría a controlar estudios, vida fuera del aula... de los jóvenes que vienen a estudiar de fuera. Supondría complementar a las familias donde ellas no llegan.
En fin, ya se andará y espero hablar de esto con Pedro Luis.
Por otra parte, y referido a las abejas, este fin de semana las alimentaremos un poco. También tengo pensado poner cera nueva en los bastidores que colocaré a las abejas cuando comience el buen tiempo.
Bueno, amigos, nos leemos en la próxima. Que tengáis un buen "finde".
José Manuel


viernes, 19 de febrero de 2016

"TRANSPORTER" DE NÚCLEOS

Hola a tod@s:
Acabo de llegar de Añavieja.
He salido del colegio a las 14:05, he montado en el coche y me he dirigido hacia Añavieja.
La nevera era mi compañera en el asiento del copiloto. He abierto la cremallera y me he ido comiendo los dos bocadillos de pan de molde, varias mandarinas y 3 galletas. El cuerpo lo ha agradecido, se han reconstituido mis fuerzas y he podido disfrutar de un viaje apacible y solariego.
He llegado a Añavieja, he descargado cajas en el obrador (llevaba el coche repleto de cajas que me servirán en primavera para colocar los botes de miel bien almacenados). Después me he dirigido al almacén de El Gallinero y allí he ido cogiendo núcleos y cargando el coche. Me han cabido 25 núcleos, la cantidad que yo quería.
¿Para qué los núcleos? En primer lugar diré que los núcleos son medias colmenas. Los núcleos sirven para meter en ellos enjambres de abejas con su respectiva reina. Servirán para cubrir las bajas de colmenas que se han producido durante este invierno (han muerto más de 25 colmenas). Ahora toca reponer y pagar, no queda otra.
He vuelto hacia Logroño y he llegado antes de que anocheciera. Mañana por la mañana pasaré los núcleos de mi coche al carro de mi mentor Íñigo (el que me enseña todo lo que sé, lo poco que sé) y él me las llenará de abejas con reina potente. Dentro de tres semanas trasladaré los núcleos a Añavieja y los pasaré a colmenas. Ahí empezará el trabajo para las abejas, para que llenen de miel los bastidores.
He comenzado la zarabanda de todos los años que acontece en estas fechas. El próximo fin de semana alimentaremos las colmenas para compensar la falta de comida que traen del invierno.
El próximo fin de semana os contaré más y mejor (eso espero)
Un abrazo.
José Manuel

domingo, 14 de febrero de 2016

¡QUÉ SE MUEREN LAS ABEJAS!

Buenas tardes/noches a todos.
Hoy no tengo mucho entusiasmo en "mis venas". Y las ganas de comunicar se me han ido a dar un paseo. ¿Por qué?
Pues bueno, por algo muy simple, porque este fin de semana he tenido que recoger 10 colmenas que se me habían muerto. Hace dos fines de semana recogí otras 6 colmenas muertas. Y en Navidad había recogido algunas más.
Total, que estoy en cuadro, me he quedado con 55 colmenas, de las cuales hay 10 que les veo un futuro incierto, vamos que las veo más muertas que vivas.
Después de un año de buena producción, el 2015, descubrí que el verano pasado las colmenas se vinieron abajo porque no llovió. Estaban fuertes, como robles, abundantes en miles de abejas... y a medida que fue pasando el verano fueron languideciendo.
Cuando estábamos en junio había 80 colmenas y yo estaba feliz porque la producción de miel estaba garantizada a gran escala. Hoy me veo... que no sé si me veo.
El futuro plan es adquirir núcleos (enjambres de abejas). Al menos tendré que comprar 25 núcleos, con lo que eso supone de inversión para este año 2016.
Bueno, ya lo he dicho todo. Es lo que hay.
Un fuerte abrazo a todos y ya os iré contando el devenir de los acontecimientos.
José Manuel

domingo, 31 de enero de 2016

HE TRASLADADO LAS COLMENAS A VALVERDE DE ÁGREDA

Bueno, bueno, ya he comenzado el trajín de todos los años.
El viernes por la tarde llegué a Añavieja a las 16:00 y a las 16:30 ya había cargado el primer viaje de colmenas (20 unidades) y me dirigía hacia Valverde. Al pasar por Dévanos se incorporó al trabajo mi amigo José, un jubilado de 72 años que es... ¿Como os lo diría yo? José es sencillo, humilde, discreto, voluntarioso, currante y de una cercanía y sinceridad que te dejan asombrado.
José me ayudó a descargar el viaje (19 colmenas).
Volvimos hacia Añavieja, cargamos el segundo viaje, hicimos el mismo recorrido que el primero y... Decidimos hacer el tercer viaje y trasladamos otras 19 colmenas. De vuelta de Valverde a Añavieja, dejé a José en Dévanos - eran ya las 19:30, de noche - tomé ruta hacia Añavieja y descansé un rato.
Después de cenar, con ayuda de mi hijo Alberto, preparamos bolsas de comida para las colmenas.
El sábado, al amanecer, llevé las últimas 7 colmenas y las bolsas de alimento. Tuve que montar una base para colocar las colmenas que llevaba porque no cabían todas. Después alimenté las colmenas y volví hacia Añavieja.
Quedan, o quedaban, 65 colmenas, pero ya pude comprobar que habían algunas vacías, osea muertas. Este año 2016 se presenta un poco complicado porque hay menos colmenas. Además, todos los almendros naturales (nacidos en tierras no cultivadas y en los orillos de los caminos) ya estaban en plena floración, algo inusual para fechas tan tempranas. Eso puede provocar que en este mes de febrero caiga alguna helada y se mueran las flores de los almendros y también alguna colmena a causa del frío repentino.
Por otra parte estamos acabando de vender los últimos kilos de miel que nos quedaban. Eso de hacer favores ha provocado que yo y mi familia nos hayamos quedado sin miel para nuestro autoconsumo. Me ha sucedido lo mismo que el año pasado. ¡No aprendo!
Hasta aquí los inicios del apicultor atareado. Ya os iré contando cómo nos van las cosas en el transcurso de los próximos meses.
Recibid un abrazo y un ¡ánimo! porque este mes tiene algún día menos.
José Manuel

domingo, 24 de enero de 2016

EL PRÓXIMO FIN DE SEMANA COMIENZO EL TRASLADO DE COLMENAS A VALVERDE DE ÁGREDA

Hola, buenas tardes/noches.
El mensaje de hoy es breve. El próximo fin de semana comienzo a trasladar las colmenas a Valverde de Ágreda. Acabo de hablar con José - de Dévanos - y me va a ayudar en los traslados.
El viernes saldré de clase a las 14:00, llegaré a Añavieja a las 16:00, bajaré a donde tengo las colmenas invernando, llenaré la furgoneta de cajas y... Pasaré por Dévanos, donde me espera José, y nos encaminaremos a Valverde.
Descargaremos y después volveremos hacia Añavieja para cargar otro viaje y bajarlo a Valverde. Cuando descarguemos ya será noche cerrada.
A la mañana siguiente, sábado, me levantaré a las 7:30, cargaré otro viaje y lo bajaré a Valverde. Después volveré a Añavieja a por el segundo viaje. Lo descargaré en Valverde y prepararé los núcleos cazaenjambres.
Espero que con 4 viajes acabe llevando todas las colmenas. En el caso de que me quedara alguna colmena sin bajar, la bajaría el domingo por la mañana.
Con la bajada de colmenas a Valverde comienzo el trajín de todos los años que me lleva hasta el mes de junio, disfrutando poco del descanso e invirtiendo casi todos mis fines de semana en las abejas.
Ya os contaré en el próximo correo cómo me ha ido en los traslados y cómo nos hemos entendido José y yo en la carga y descarga de colmenas.
Un abrazo.
José Manuel

domingo, 3 de enero de 2016

CARTA DEL MISIONERO PEDRO LUIS, DESDE TUCUMÁN

Hola a tod@s l@s que seguís nuestro blog:

Hemos estado varios de vacaciones en Añavieja y hemos regresado hoy a Logroño. Los primeros días fueron maravillosos, con mucho sol, luz, paseos y realizando algunos trabajos en los asentamientos a los que llevaremos las abejas en el mes de febrero.
En Nochebuena recibimos una maravillosa y poética carta de nuestro querido misionero carmelita Pedro Luis. Fue él quien nos enganchó con sus proyectos y a través de él hacemos llegar nuestra ayuda en forma de dinero a Sucumbíos y a Tucumán.
Os adjunto la carta poética que nos hizo llegar a la familia. Disfrutadla porque es poesía y profundidad en estado puro.
Un abrazo a todos y que la felicidad os llegue y os llene durante el año 2016.

San Miguel de Tucumán, 24 de diciembre de 2015

Queridas amigas abejas solidarias:

La verdad que es la primera vez en mi vida que me toca escribir una carta a unas abejas. Y no sé por dónde comenzar. Estoy nervioso. Las abejas, allá por mi pueblo, Fontanillas, en Zamora hace muchos años, sólo me daban miedo e intentaba esquivarlas. Cuando os conocí en Añavieja, os perdí un poco el respeto, y hasta me atreví a acercarme, muy despacio, a vuestras colmenas, eso sí, con la confianza y el traje que me prestaron José Manuel, Carmen, María y Alberto. A ellos sí que los conocéis bien.

Y así, muy despacito, quiero acercarme de nuevo a vosotras. Sabiendo que en estas fechas de Navidad estáis un poco aletargadas, me atrevo a acercarme un poco más. Como sabéis, vivo en San Miguel de Tucumán, en Argentina, desde hace ya más de cuatro años, pero esto no me ha impedido estar siempre muy cercano a todas vosotras, primero por la visita que he intentado hacer cada año, y segundo, porque con los actuales medios de comunicación, he podido tener una comunicación diaria y cercana a través de vuestro blog y siempre ha habido algún pajarito que me ha estado informando de cada vuelo. Uyyyy siento mucho nombraros los pajaritos…

Siempre me ha llenado de emoción saber que allá en Soria, tan lejos de Ecuador, haya un grupo tan hermoso de abejas que se esfuerzan cada día por ayudar a los niños y niñas que más lo necesitan. Ustedes podían estar volando para engordarse como hacen todas las abejas, y si les quedaba tiempo libre, pasar la vida de flor en flor, disfrutando de las alas que Dios les ha dado, pero, trabajan y trabajan, y no hay vuelo cargado de polen que no conduzca al fin deseado: “conseguir que unos niños y niñas de Cascales, en Ecuador, puedan tener una vida más digna”. Y más emoción todavía me ha dado que para este empeño hayan involucrado a todas las abejas despistadas que pasaban a su lado. Dicen las crónicas que no queda una abeja, en toda la región que no sepa de vuestro empeño.

Ya sabéis, queridas abejas, que hay otras abejas en Ecuador afanadas en el mismo empeño de llevar a buen fin lo que vosotras comenzáis. Y lo tienen más fácil, porque reciben de vosotras, no solo el fruto de la venta de vuestra miel, sino el estímulo y las fuerzas de seguir adelante con esta obra tan bonita de ayudar a los niños. En la selva del Amazonas hace mucho calor, y hay bichos muy peligrosos, y a veces las abejas ecuatorianas se desaniman y les gustaría formar su panal en el árbol más alto, donde corre una hermosa brisa, y desentenderse para siempre de los niños y sus problemas. Pero como buenas abejas que conocen su trabajo, saben lo que hacéis vosotras, y lo que os cuesta meteros en cada flor, llenaros de polen y volar en medio de abejorros, con frío o calor, con lluvia o viento, hasta la colmena. Y vuestro sacrificio, les da alas a ellas. Vuestra entrega diaria, resucita sus esperanzas.

Cuentan los historiadores abejunos que hace cuatro años, un abejorro gordo, que no llegaba a reina, voló muy lejos, hasta Tucumán, y como lo único que sabía hacer era animar a que se formaran colmenas, creó un enjambre bien formado, que se instaló en el barrio del Sifón y llamaron: “Casa de los Niños Santa Teresita del Sifón”. Las abejas sabéis mejor que nadie que lo vuestro es construir enjambres nuevos y esperar que lleguen a ser colmenas bien formadas, y que ¿el fruto? Si llega… alguien lo cosechará. De unos es traer el polen y de otros será la cosecha. Por eso, este abejorro, acabada la estación de la floración en Tucumán, ha decidido cambiar de finca, buscando las flores nuevas que le ayuden a recuperar esas fuerzas que necesita para seguir saltando de flor en flor. Lo bueno de los enjambres es, que como no están compuestos por muchas abejas, tienen poco equipaje, y pueden llevarse de un lado a otro con facilidad.

Y vuelve a Ecuador a partir de marzo, porque las raíces se mantienen, y a las abejas les gusta volver a las jaras que ya conocen, y porque en Guayaquil, hay una parroquia de los carmelitas, la Victoria, donde hay un colegio de niños muy necesitados, en un barrio considerado como zona roja, donde la floración es muy abundante y tenemos todas las instalaciones y los permisos para instalar una nueva colmena que será la novena. Y como abeja, sé lo difíciles que son los comienzos, y que una abeja sola no hace colmena, por lo que se ha comenzado por hacer otro enjambre. Y ya hay en Guayaquil un grupo de abejas zumbando por el barrio, dispuestas a buscar flores aunque sean del parque de la Victoria que está enfrente de la parroquia. NOTA: ¿Te cuento un chisme? No lo digas a nadie, pero dicen en el barrio que las han visto volar, y que ya tienen hecho un “levantamiento”, o sea, como si fuera un plano del barrio que nos indique todas las zonas arboladas y de flores, para poder implantar con éxito la colmena soñada, porque estas abejas de hoy día, son muy estudiadas, no son como las de antes, ahora con el internet, saben hacer las cosas como debe ser, para optimizar los recursos y no gastar las alas de gana.

Y como también las abejas están de celebración por estos días, no me queda otra que felicitaros. Todas las abejas se acuerdan por Navidad de lo buenas que son, y les sale una beta de generosidad, y se felicitan y se desean cosas buenas, y dan vuelos circulares de alegría… Pero vosotras sois buenas de verdad, todo el año, no solo en Navidad, por eso quiero daros las gracias por todo, por cada uno de vuestros vuelos, por los vuelos largos y aburridos, por los cortos, por cada una de vosotras, por la Reina, por cada obrera, también por los zánganos… por todas las flores que han colaborado con su polen, a veces flores humildes que perdidas en el monte pensaban que nunca iban a servir para nada. Gracias, porque a pesar de ver tan lejos a las abejas del otro lado, y la falta de noticias, nunca han perdido la confianza de que también existen.

Y las abejas más viejas de la colmena, recuerdan que un día ya lejano, unas abejas jóvenes prometieron dar un gran vuelo “al otro lado”. Será un gran encuentro de “ABEJAS SOLIDARIAS”

¡¡¡FELIZ NAVIDAD COLMENA!!!

Pedro Luis
24 de diciembre de 2015