lunes, 1 de noviembre de 2021

TERCER Y ÚLTIMO TRATAMIENTO CONTRA LA VARROA

 Este fin de semana - 30 y 31 de octubre hemos vuelto a Añavieja para visitar a nuestras amigas abejas. 

Amaneció el día nublado, con suave llovizna y esa circunstancia hacía imposible el trabajo en el asentamiento. Decidimos desplazarnos hasta un pueblo cercano - Matalebreras - para visitar una empresa de embutidos-carnicería-tienda de alimentación. El nombre de dicho establecimiento es SORAMA. Nos habían hablado bien del lugar, de la calidad de sus productos. Y allí acudimos.

Nos presentamos como los "propietarios" de Añamiel Solidaria y les preguntamos si estarían dispuestos a ofrecer en sus estanterías nuestros botes de miel. La propietaria, María, nos miró a la cara, de frente, con mirada limpia y nos dijo que estaba encantada. Es más, nos ofreció poner nuestra miel en el expositor que hay de frente a la puerta de entrada, en el centro, al lado de sus jamones de calidad. Apartó otros productos y colocó nuestros botes de miel. Es más, nos dejó colocar nuestro cartel grande para que los clientes leyeran que es una miel solidaria. Salimos encantados de allí, no sólo por que van a vender nuestra miel, también por la atención recibida y por la sintonía que había hacia nuestro proyecto. ¡Casí nada!

Volvimos a Añavieja y preparamos nuestro sistema de alimentación (jarabe) y nuestro nuevo método de tratamiento contra la varroa con ácido fórmico. Os voy a explicar cómo lo hago.

El tratamiento contra la varroa con ácido fórmico me lo indicó un apicultor de Ólvega que nos visitó semanas atrás. Dicho tratamiento tiene metodología alemana y supone una inversión que no estábamos dispuestos a realizar (14 € tiene de precio el artilugio que venden). Así es que decidí piratearlo a mi manera (puede que no sea efectivo). Habéis de saber que eácido fórmico actúa dentro de la colonia matando Varroa por medio de la evaporación, ya que la colonia se satura del gas y las Varroas mueren por acidificación, sin ninguna consecuencia para las abejas, siempre y cuando no se utilice una concentración demasiado alta.

Me "empapé" de información viendo vídeos y consultando y pensé que el mejor método era comprar estuches de CD antiguos, de los anchos. Mis amigos me facilitaron muchos y yo usé los que tenía en casa. Adquirí varios paquetes de algodón en el supermercado y los corté en trozos con las dimensiones del CD. Después puse el algodón en el hueco del estuche. Y así quedó realizado el invento. Dicho estuche - si os fijáis bien - tiene una apertura de 12 cm de largo en el lado donde abrimos el CD, y por ahí se produce la evaporación.  Días después compré 3 litros de ácido fórmico (28 €). Ya tenía el invento preparado y el ácido fórmico.

La noche del viernes llovió y yo coloque dos calderos bajo el desagüe de un tejado. Recogí agua de lluvia (que es agua destilada). El agua tiene que ser destilada o de lluvia. Puse la proporción de agua necesaria para mezclar con el ácido en un bidón (hay que poner primero el agua y después añadir el ácido fórmico. Si se hace al revés se produce una reacción química peligrosa).

El sábado, después de venir de la empresa Sorama, de Matalebreras, mejoró el tiempo y decidimos ir al asentamiento mi mujer y yo. En el bidón que contenía el litro y medio de agua de lluvia añadí los 3 litros de ácido fórmico. Trabajamos con mascarilla y aún así nos llegaban los vapores del ácido y picaban en la nariz y en los ojos. ¡Mucha precaución con este producto pues es peligroso!

Después, y valiéndonos de jeringas de 60 ml, fuimos empapando uno a uno todos los algodones de los CD, cerrándolos y colocándolos en una caja hermética. En ningún momento nos quitamos las mascarillas aislantes. Acudimos al asentamiento, levantamos cada tapa y contratapa y pusimos un CD en cada colmena con la salida del gas en dirección y contacto con los cuadros. A continuación poníamos la contratapa y sobre ella vertí un litro y medio de jarabe de frutas en nuestros alimentadores de tetrabrik (es otro de los inventos que ya mostré cómo se hacía, ¡y da resultados óptimo!).

Terminamos el trabajo y volvimos a casa. ¿Resultará efectivo el sistema? Tengo que decir que ya habíamos hecho dos tratamientos con ácido oxálico y este tercer tratamiento con ácido fórmico era una forma de consolidar nuestra apuesta por eliminar casi todas las varroas y que en el inicio de la primavera siguiente la colmena no hubiera perdido abejas. En el mes de marzo, cuando se inicie la nueva campaña volveré a tratar las colmenas con este sistema y comprobaré los resultados.

 14,50 €       
35 €/100 CD
Ahí os dejó una fotografía de los dos métodos. Si os atrevéis, podéis intentarlo. Pero recordad: hay que trabajar con máscara de seguridad para evitar los vapores.

Un abrazo para nuestros seguidores y ¡feliz otoño!
José Manuel




jueves, 7 de octubre de 2021

UN FIN DE SEMANA PLANIFICADO

 Hola, amigos, si os sirve de algo, aquí os presento mi trabajo de un fin de semana

15 octubre 2021 (viernes)

Comenzar a las 20:00, después de llegar al pueblo (venimos de Logroño a Añavieja)

Preparar jarabe: subir 1 bidón de jarabe y 2 bidones vacíos al obrador (coger el bidón pinchado para repararlo con Loctite). Vaciar 2/5 de jarabe de 3 bidones y pasarlo a los dos bidones vacíos.  Así tendríamos 5 bidones con 3/5 de jarabe. Rellenar los bidones con agua caliente y hacerlos rodar para que se mezcle bien el agua y el jarabe.

Preparar, por lo menos, 140 bebederos de tetrabrik para las abejas: subir todos los tetrabrik  y los rollitos de red para el hueco de los tetrabrik del Gallinero al obrador, especialmente los de 1 litro y ½

Coger la regadera para repartir el jarabe en los tetrabrik

Trabajos: * preparar el jarabe en los bidones

       *  Preparar los tetrabriks

16 octubre 2021 (sábado)

A primera hora, subir con el carro al obrador y cargar los bidones, el tetrabrik, el generador, el sublimador y la regadera.

En el asentamiento de abejas: darles un "TIRO" de oxálico a las colmenas, cerrar cada colmena después de darle el tiro para que el tratamiento llegue a todas las abejas y no vuele ninguna sin ser tratada contra la varroa

Alimentar con jarabe: en el carro, llenar varios tetrabriks y después llevarlos a cada colmena de 2 en 2 (2 litros de alimento por colmena)

Cerificador:  cocer los cuadros para extraer la cera

 

17 octubre 2021 (domingo)

Cerificador: cocer los cuadros para extraer la cera

Buscar y preparar todas las tapas circulares de de las contratapas. Para las contratapas de tela debo buscar chapas de madera

martes, 21 de septiembre de 2021

¡POR FIN, CATAMOS MIEL!

 Buenas tardes sean dadas:

Hoy, día de San Mateo, patrón de Logroño, estamos de vuelta de Añavieja. Un poco cansados, eso sí.

Durante el fin de semana fuimos a degüello. Marchamos a Añavieja el viernes después de que Carmen terminara las clases de colegio y comiéramos. La llegada al pueblo fue apresurada, nos cambiamos y marchamos al asentamiento.

Desde los primeros momentos de retirar alzas ya pudimos comprobar que las abejas no estaban por la labor de dejarse robar. Clavaban el aguijón en todas las partes del cuerpo: guantes, manguitos, protector de cabeza... ¡hasta en las botas de cuero! Cuando habíamos recogido 20 alzas, una abeja le picó a Carmen en la nariz. Se marchó hacia el bosque para retirarse el aguijón, pero la siguieron más abejas y, cuando se retiró la capucha, algunas abejas más le picaron en la cabeza. Tuvimos que volver a Añavieja apresuradamente. Dejamos el todoterreno y el carro, cogimos el coche y fuimos a urgencias a Ágreda. El cuerpo se le iba llenando de granos paulatinamente, la reacción alérgica se le extendía por el cuerpo, las manos, las piernas, la cara (enrojecida como un tomate maduro).

La llegada a urgencias fue apoteósica, dejaron libre las urgencias y entró Carmen a ser atendida. La tumbaron en la camilla, le pusieron gotero por vena, le inyectaron una ampolla de Urbasón, le tomaron temperatura, pulsaciones, tensión... Transcurrida media hora comenzó a remitir la hinchazón y a desaparecer los granos. Le pusieron una segunda inyección de Urbasón y eso ayudó a que el cuerpo reaccionara con toda su energía y superara el trance.

Volvimos a casa a las 21:30, ya anochecido. Carmen ya estaba más recuperada y durante el trayecto de vuelta fue mejorando progresivamente. Llegamos a Añavieja y Carmen preparó un poco de cena. Mientras tanto yo descargué el carro con las alzas. Cenamos y nos fuimos a dormir.

El amanecer del sábado fue acompañado con algo de llovizna. Yo necesitaba darle un empujón a la retirada de alzas. Desayuné de madrugada y marché al asentamiento. Las abejas me acogieron furiosas, pero trabajé a destajo, rodeado de muchas abejas acosadoras y picadoras. Después de casi tres horas de trabajo, había cargado el remolque y estaba harto de picaduras. Regresé a casa, descargué las alzas en el obrador y pude comprobar que Carmen se había levantado y estaba sacando miel de las alzas que habíamos traído el día anterior.

A las 12:45 volví hacia el asentamiento y retiré las alzas a las últimas colmenas. Regresé a casa a las 14:30. Comimos y, sin apenas descanso, nos pusimos a sacar miel hasta la hora de la cena, las 21:30. Cenamos y nos fuimos a dormir.

El domingo estuvimos sacando miel durante casi todo el día. Sólo paramos una hora para participar en la eucaristía del pueblo. Al final de la tarde concluimos la extracción de miel de todas las alzas, recogí todas las alzas y las bajé al almacén. Las dejé fuera para que las abejas las limpiaran del todo. Después marché al asentamiento a recoger las alzas vacías que había dejado la tarde anterior para que las limpiaran las abejas. Tengo que decir que el asentamiento está a una distancia de 1.500 metros del pueblo, en línea recta, y las abejas vuelan desde allí hasta el pueblo para limpiar las alzas.

El lunes nos levantamos pronto (¡qué marcha llevamos!) y acudimos al asentamiento para buscar el pendiente que Carmen había perdido entre las encinas cuando se quitó la capucha. El suelo estaba lleno de hojarasca, pero a pesar de ello lo encontramos. Volvimos a casa, colgamos cuadros en el almacén, separados unos de otros para evitar que los atacara la polilla. El resto de la mañana lo ocupamos en limpiar a fondo el obrador: suelos, extractor, calderos, herramientas... 

Por la tarde visitamos a mi padre, en la residencia de ancianos. Dimos un paseo por la Dehesa de Ágreda, al paso de un hombre de 92 años, y volvimos a Logroño.

En síntesis, ha sido un fin de semana intenso, a tope, con incidencias. Pero hemos conseguido sacar algo de miel, unos 600 kg. Continúo haciendo mis reflexiones acerca del cambio climático y descubro que cada año es peor que el anterior, que la sequía se va adueñando de la zona, las floraciones son escasas y de corta duración y resulta penoso obtener suficiente miel para vender y poder enviar a nuestros amigos de Ecuador. Y para colmo, la pandemia impide que muchas de las personas que antes consumían nuestra miel no hayan podido acceder al pueblo para comprarla.

Eso es todo por ahora. Transcurridas dos semanas volveremos al pueblo a embotar la miel, antes de que ésta se solidifique, porque en Añavieja se pasa del calor y la sequía al frío y la sequía en menos de un mes.

Recibid un cordial saludo y no olvidéis ser felices cada día, desde que os levantáis hasta que os acostáis, y dándole marcha al cuerpo, haciendo deporte, colaborando con toda aquel o aquellos que os lo pidan. Estamos en este mundo y en esta vida para ser felices haciendo felices a los demás. Total, la vida son cuatro días y lo grande ha estado en las vivencias que has tenido.

José Manuel

sábado, 28 de agosto de 2021

VERANO SECO Y RESULTADOS EXIGUOS

 Buenas tardes:

Después de varios meses sin escribir he pensado que tenía que dar señales de vida. No es porque tenga algo interesante que contar, sino para que no penséis que el COVID19 me ha mandado al otro barrio.

Hay años apícolas malos, pero este año es el peor que he vivido desde hace mucho tiempo. Obtuve ¡49 kilogramos de miel de 75 colmenas en primavera! Está muy avanzado el verano y sólo he obtenido ¡80 kilogramos de miel!

Esto parece un castigo divino. La sequía ha podido con todo. Creo que soy una persona muy organizada, metódica y algo perfeccionista. Pero frente a la sequía no he podido hacer nada. Bueno, sí que he hecho algo: tratar las colmenas contra la varroa en tres ocasiones y ¡Alimentar! Parece increíble el hecho de que lleve tres semanas alimentando las abejas. No lo hago por afición, lo hago para intentar mantener y aumentar el número de abejas de cara al invierno.

Escribir estas líneas me causa tristeza y a veces me quedo como hundido en la desilusión. Este verano he blanqueado mi almacén y ha quedado presentable (sobre todo si pienso que antes era una vieja granja de cerdos), también he organizado los colgadores de cuadros para que no ataque la maldita polilla y los destruya, también he comprado un cerificador con el cual he limpiado muchos cuadros y he obtenido cera para varios años venideros... En fin, que he llevado a cabo muchas tareas que me causaban ilusión.

De igual modo he presentado mi apiario a familias y a niños que se han vestido de blanco y me han acompañado. Les he explicado cómo funciona el mundo de las abejas, me he dejado preguntar. Luego, en casa, mi esposa les ha explicado cómo sacamos la miel en el obrador, cómo elabora cremas de distintos tipos con cera de abeja, cómo elabora propóleo para el tratamiento de resfriados... Ha sido una tarea encantadora la de estimular a visitantes y acoger a curiosos que preguntaban por este mundo tan curioso y encantador.

También he elaborado un power point para presentarlo a los alumnos y las alumnas de Primaria en los colegios. Eso nos llevó algunos días para obtener buenas fotografías. No lo puedo insertar aquí porque es un Power Point, pero ese era mi deseo por si os servía de ayuda.

Aquí estoy, aburrido, hastiado, desmotivado y alimentando a mis colmenas. ¡Cómo me gustaría decir cosas más optimistas para animarles a cuantos siguen este blog!

Doy por bueno el hecho de que seguimos bien en familia, que no nos ha afectado el COVID, que nuestro hijo Alberto ha terminado estudios de CAFYD y está haciendo el máster de entrenador y que nuestra hija terminó segundo curso de Fisioterapia con mucha energía. Son cosas que nos regala el Padre Dios y que valoramos positivamente. Sólo espero que funcione bien el mundo de las abejas.

Un abrazo para todos.

José Manuel


miércoles, 9 de junio de 2021

TRASLADO DE COLMENAS Y TRATAMIENTO ANTIVARROA

 Este fin de semana ha sido largo y trabajoso. Ahora, descansando en Logroño, me invade la fatiga y me duermo "por las esquinas" de la casa. Pero empecemos por el principio.

El viernes por la tarde viajamos al pueblo y aproveché para bajar hasta el asentamiento de Valverde y subir el carro con las alzas que tenía vacías y con algunas colmenas que había por el entorno realizando la función de cazaenjambres.

El sábado por la mañana estuve representando al pueblo de Añavieja - a la parroquia - en el 75 aniversario de la coronación de la Virgen de los Milagros, en Ágreda. Después de comer preparé el asentamiento de Añavieja, activé el depósito de agua de 1.000 litros y dejé todo listo para recibir a las primeras colmenas. Por la tarde-noche bajé hasta Valverde a cargar y subir el primer viaje de colmenas.

El domingo por la mañana acudí - acompañado de mis esposa - a la celebración de la misa del pueblo. Por la tarde-noche hice el primer viaje de colmenas ayudado y acompañado por Jesús de Valverde. Al descargar las colmenas, consideré que podía hacer otro viaje y nos bajamos a cargarlo. A la vuelta, dejé a Jesús en Ágreda, con su familia y yo continué hasta Añavieja para descargar este tercer viaje. Llegué a casa a las 2:00 de la madrugada.

El lunes me levanté pronto, revisé el apiario y el estado de las colmenas. Después extraje la miel de las alzas de las colmenas (¡qué desastre, no he obtenido ni 30 kilogramos! Menos miel que el año pasado). El resto del día lo pasé limpiando y retirando cera vieja de las alzas. Al atardecer acudí al asentamiento y les metí un pepinazo de tratamiento contra la varroa.

El martes revisé todas las colmenas y las activé con algo de alimento. Puse algunas alzas a las colmenas y descubrí que todas ellas estaban activas, había cientos de miles de abejas volando en el asentamiento, reconociendo el entorno, trayendo polen a las colmenas. Fue el espectáculo más bonito que he visto en mi vida de apicultor. Había vida, energía en el ambiente. Sólo faltaba que la jara abriese sus capullos de flor, pero... faltan algunos días para que eso se active. Por la tarde estuve limpiando cuadros viejos de colmenas y al anochecer fui al asentamiento acompañado de mi esposa. Y, ¡oh, sorpresa desagradable! El deposito de mil litros que estaba ubicado encima de varios palés de madera se había caído al suelo, se había roto el dosificador del agua y deformado el deposito y... ¡Todo el trabajo de varios días se había venido al suelo! Recogimos el dosificador de agua y volvimos a Añavieja. Ya en el pueblo, cenamos e intenté reparar el grifo del deposito. Llené varios bidones de agua, preparé herramientas y... a dormir.

El miércoles, hoy, nos hemos levantado a las 6:00, hemos ido al asentamiento, hemos vaciado el agua que quedaba en calderos para aligerar el peso, hemos recompuesto la base con algunos palés, hemos subido el depósito sobre los palés, hemos conectado el dosificador del agua pero... el agua se salía. Así es que hemos llenado dos calderos de agua, les hemos puesto unos flotadores para que sobre ellos se posen las abejas cuando beban, he protegido los calderos con palés de madera y nos hemos vuelta de Añavieja a Logroño. 

Pero hoy es el día de La Rioja - fiesta -, mañana es puente - fiesta -, pasado mañana es el patrón de Logroño - fiesta - al día siguiente es sábado y al otro día es domingo - fiesta. Así es que el lunes me levantaré, buscaré una pieza que sustituya el dosificador de agua del depósito y volveré a Añavieja por la tarde. Repararé el dosificador de agua por la tarde, les meteré otro "chute" de tratamiento antivarroa y al día siguiente, martes, pondré alzas a las colmenas que lo necesiten.

Como veis, no me aburro, pero no es por lo mucho que haga, es por los incidentes que se producen con frecuencia y el poco rendimiento que obtengo de mis colmenas. Todo el día dándole vueltas al "coco" para luego obtener resultados pésimos. Espero que a otros les vaya mejor.

Un abrazo a los apicultores que lean estos comentarios y descubran que son buenos y les va bien su trabajo.

José Manuel

lunes, 31 de mayo de 2021

PARECE QUE REACCIONAN LAS ABEJAS

 Ha transcurrido un mes desde mi anterior aparición por esta ventana de la experiencia apícola. Ha sido un "mes horribilis". Mis viajes semanales a Añavieja no han tenido otra finalidad que la de alimentar y alimentar. Una auténtica ruina, además de trabajosa y pringosa al preparar el jarabe con el que alimentar las colmenas.

Se ha secado toda la vegetación del entorno a causa de la sequía. El agua de las pocas lluvias que cayeron a principios de mayo se evaporó a causa de los vientos de este mes seco. El tomillo se ha convertido en una planta para hacer floreros que imiten al plástico. Las abejas visitan los tomillares pero vuelven a la colmena de vacío y con mal genio. Visitar el colmenar durante este mes ha supuesto una prueba de paciencia para mi carácter porque las abejas estaban en su interior y me recibían con muchos aguijonazos (¿me estaban vacunando contra la COVID?).

El sábado llovió y cayeron 35 litros. Ayer volvió a llover algo, pero vino acompañado de granizo. El granizo desfloró los tomillos. Ahora tenemos humedad pero no tenemos plantas con flores en las que puedan pecorear las abejas. ¿Se puede ser más desgraciado?

Me he planteado hacer una división con mis colmenas. El próximo fin de semana les quitaré los cuadros 1 y 10 de cada colmena (los que llevan miel) a las colmenas de este año. En su lugar pondré un cuadro con cera estirada. Después subiré las colmenas de Valverde a Añavieja y las trataré con oxálico vaporizado para eliminar varroa. A continuación las alimentaré con jarabe y torta y las volveré a tratar con oxálico una semana después. Espero que esas colmenas (aproximadamente 35) queden casi limpias de varroa y a la vez se llenen de cría porque en Añavieja está a punto de explotar la jara (¿será como consecuencia de las lluvias de este fin de semana?).

El segundo grupo de 35 colmenas con alza las voy a dejar dos semanas más en Valverde a ver si ponen algo de miel. Cuando el entorno se haya secado y no haya floración, les quitaré las alzas y los cuadros de miel de la colmena (cuadro 1, 2, 9, 10). Después las subiré a Añavieja, les daré un tratamiento con oxálico y las alimentaré a tope con jarabe y torta. Una semana después las volveré a tratar con oxálico y continuaré alimentándolas hasta que rebosen de abejas. A continuación les pondré las alzas y espero que haya buena producción de miel de lavanda, encina y brezo.

Todo lo que menciono son experimentos. Sí, experimentos diferentes a los de otros años y espero que con ellos  logre adaptar un método definitivo que me garantice que, en los próximos años, todo sea para el bien de las abejas y el mío.

Como he dicho al principio de esta "confesión", hoy parecía que las abejas estaban trabajando, bastantes colmenas estaban a punto de llenarse de abejas y la cantidad de lluvias había mejorado el campo. Hoy he vuelto a Logroño con más ilusión. Espero no recibir otra bofetada de pesimismo el próximo fin de semana y comencemos a funcionar con alegría e ilusión.

¡Cuánto me alegraría poder escribir cosas positivas, fantasear y fantasmear como un "bocazas", pero lo que hay es lo que hay y yo soy un aprendiz de la vida que, ¡maldita sea!, espero que un año de estos (antes del 2030) adquiera sabiduría y cometa menos errores. Es lo que hay y tendré que tomarlo como medicina para curarme.

Y por hoy nada más. Un fuerte abrazo para todos los que seguís mi caminar a tropezones. Y ya sabéis, por si no os lo había dicho hasta ahora: haced lo contrario de lo que hago yo porque seguro que así obtendréis éxito. ¿O no?

José Manuel

sábado, 1 de mayo de 2021

FRÍO, FRÍO Y ABEJAS SIN PECORAR

 Son ya dos las semanas que van sucediéndose y las abejas no aumentan población. El campo está fuerte, las aliagas florecen y brillan como no lo hacían desde hace varios años, el romero y el tomillo se dejan ver, pero las abejas no salen porque las temperaturas apenas superan los 10 o 12 grados.

Mis viajes a Añavieja se han convertido en una "romería" para dar de comer agua con azúcar a las abejas. Ya estoy harto de preparar bolsas y más bolsas. Veo el campo con fuerza, la lluvia lo ha hecho medrar, pero el frío impide que trabajen las abejas.

He aprovechado este último viaje a Añavieja para embotar la miel que sacamos de las colmenas que murieron durante el invierno. Ha sido tanto el frío en la casa que la miel se había solidificado. Tuve que poner el madurador en una habitación pequeña, con dos radiadores eléctricos a los lados, para que la miel fluyera pastosa y así poderla envasar. Luego he tenido que calentar cada bote hasta que se ha vuelto líquida y he podido retirar los residuos que se habían acumulado en la parte superior. Mucho trabajo, mucha dedicación para hacer las cosas bien. Por cierto, la miel es de brezo, negra, con un toque amargo que deja un regusto sabroso, que invita a comer rebanadas de pan tostado.

Espero volver al colmenar el próximo fin de semana, bien sea para alimentar o bien para poner alguna alza en las colmenas que han aumentado de población. Pero será después de hacer la campaña con el Banco de Alimentos de La Rioja. El viernes, día 7 de mayo, haremos varios supermercados, desde las 9:00 a las 21:00. Me toca estar en uno de los turnos de tres horas y además soy el coordinador de un supermercado, con lo cual pasaré el día atareado y relacionándome con voluntarios, cajeras y otras buenas gentes.

Mientras tanto, vamos superando el COVID19 a golpe de pedal. Hoy hemos hecho 55 kilómetros a buen ritmo pues la media ha salido a 30 km/hora. Mañana toca otra vez bicicleta, pero creo que iremos más despacio y podremos conversar entre los ciclistas. El virus no tiene cabida en mi cuerpo y con la primera dosis que ya me pusieron cabalgo con fuerza por las carreteras.

Y nada más por hoy. Invito a todos los apicultores y amantes de la naturaleza a que disfruten de los días buenos, de salir al campo sin mascarilla, incluso a sentir los picotazos de abejas como una buena sensación, la sensación de que seguimos vivos y es bonito estar en este mundo haciendo cosas para crecer como personas y para ayudar a otros a crecer.

Un abrazo.

José Manuel