viernes, 1 de abril de 2022

PRODUCIENDO ENJAMBRES

 Ya son muchos los días en los que no escribo nada en relación con las abejas.

Desde hace 4 semanas voy de peón con el maestro Íñigo. Las primeras semanas las dedicamos a alimentar las colmenas y a estimular las reinas para que pusieran huevos.

Desde hace dos semanas, Íñigo ha comenzado a partir las colmenas y a sacar de cada colmena dos núcleos, ¡2 núcleos!, ¡qué barbaridad! Deja las colmenas con dos cuadros de cría y crea dos núcleos con 3 cuadros de cría cada uno, otro cuadro de miel y un quinto cuadro con cera estirada para que las abejas lo llenen de alimento.

La primera semana produjo 90 enjambres. La segunda semana, anteayer, produjo 106 enjambres. Además, los enjambres son muy buenos, potentes, de máxima calidad de abejas y de puesta de cría. Es un fenómeno. Calculo que a finales de mayo se habrán producido 1.000 enjambres.

Y ahí estoy yo, de peón (no sirvo para otra cosa). En cada asentamiento de colmenas, Íñigo parte (separa) las colmenas y mete los cuadros en los núcleos. Yo cojo los núcleos y los llevo al carro. Después los llevamos a otro asentamiento. En ese asentamiento realiza la misma tarea y nos llevamos los núcleos a otro asentamiento. Así nos pasamos el día. Paramos para comer entre 10 y 15 minutos (comida frugal: 2 plátanos, 2 mandarinas y 1 trago de agua). Y continuamos la tarea hasta que declina la tarde.

Eso es todo por ahora. Cuando hayamos hecho 500 núcleos os contaré cómo nos va la marcha.

Un abrazo.

José Manuel

viernes, 25 de febrero de 2022

NO TE LAMENTES, ¡LEVÁNTATE!

 La expresión que encabeza esta reflexión tiene su razón de ser en mi propia experiencia diaria, en el aquí y ahora que estoy viviendo con la apicultura y en otros ámbitos. Me explicaré.

Creo que yo soy el mayor de los azotes de las abejas. En mi afán por combatir la varroa y eliminarla, he sobrepasado la frontera del cuidado y he eliminado a mis queridas abejas. Las "vacuné" tantas veces y tan concienzudamente que acabé eliminando las varroas y las abejas. Soy consciente de mi error y, si tiene cabida mi excusa, pido perdón a los pobres animalitos eliminados.

Ahora estoy inmerso, nuevamente orientado por mi maestro Íñigo, en la multiplicación de las colmenas. Yo le ayudo a alimentar sus colmenas, a cuidarlas (mi ayuda es pobre, soy un simple peón), y el me cede decenas de sus colmenas para que pueda sacar enjambres. Mejor dicho, él sacará enjambres de sus colmenas, las pasaremos a núcleos, después a colmenas y finalmente me los llevaré yo. 

Me queda la duda de si aprenderé lo suficiente para ser más taimado con estos maravillosos polinizadores, si sabré eliminar sus parásitos sin matarlas a ellas. Prometo que lo intentaré y lo haré con el mayor cariño y empeño.

Por otra parte, y cambiando de tema, los días se me van estrechando, mi tiempo de disponibilidad se va menguando. Estamos inmersos en el proyecto de traer familias con hijos al pueblo. Ya hemos hablado con las empresas para que faciliten contratos de trabajo que garanticen la estancia de las familias. Además estamos restaurando casas y llegando a acuerdos con los propietarios para alquilarlas durante varios años y a precios asequibles. Tenemos que conseguir que los hijos e hijas de las familias se escolaricen con estabilidad, formándose y viendo posibilidades de futuro a sus vidas. En fin, que es un proyecto bonito, pero que nos va a acarrear mucha incertidumbre mientras lo estamos poniendo en marcha. Ya compré ayer la primera estufa de pellet (¡Cómo están los precios!). Continuaremos comprando mantas, somieres, cacerolas, sartenes... para "vestir" las casas que alquilemos. Lo mejor de todo es que al frente de este proyecto está un cura, un sacerdote social, un hombre que vive la entrega y el compromiso como buen siervo de Dios. ¡Qué pena todos esos curas que salen ordenados sacerdotes, vestiditos de negro y con tirilla blanca en el cuello, pero que no se comprometen con los pobres, con los marginados! Cuando mueran, seguro que van al cielo limpitos, cargados de sermones y homilías huecas, faltos de experiencia vital y de entrega! ¡Ay, Papa Francisco, muchos de estos no huelen a oveja! Más bien son borregos boicoteadores de la palabra, con conciencia calmada y limpios de ropa y de compromiso.

Y, para variar, esta semana próxima comienzo las charlas por los colegios e institutos para hablarles a los jóvenes y niños acerca del hambre. Soy coordinador/colaborador del Banco de Alimentos y esta semana comienzo las charlas en cursos de Primaria de un pueblo. Si dispongo de más tiempo iré ofreciéndome para dar más charlas y colaboraciones en otros centros. Mi "jefa" se alegrará si estoy disponible porque ella es más generosa y disponible que yo. Empezaré por un pueblo y, si surgen más solicitudes, iré ofreciéndome para más colaboraciones.

Bueno, esto es todo por hoy. Sed felices. Os recuerdo un dicho que lleva por título el libro que estoy leyendo: "Ama y haz lo que quieras". También me gustó este texto que leí en Feadulta: "Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las formas que puedas, en todos los lugares que puedas, todas las veces que puedas, a todas las personas que puedas, mientras puedas".

JManuel

lunes, 7 de febrero de 2022

FIASCO TRAS FIASCO

 Hola, estoy vivo.

Lamento tener que decir que no estoy con mucho ánimo porque en este nuevo año apícola todo se está desarrollando de forma catastrófica.

A finales del mes de diciembre tenía 55 colmenas en buen estado, veía salir a las abejas, había ambiente de "bullicio" en el asentamiento. No estaba del todo orgulloso porque en los meses de octubre y noviembre se habían muerto muchas colmenas y no sabía el motivo, algo que me viene sucediendo en años precedentes.

Pero al bajar las colmenas a La Rioja a principios de enero pensé que la suerte cambiaría, que las colmenas se harían fuertes y que la primavera las pondría a tope. Había bajado las colmenas desde mi pueblo, que está a 1.000 metros de altitud, hasta La Rioja, que está a 300 metros de altitud. Eso suponía adelantar la primavera entre dos y tres semanas.

Ayer estuve en el asentamiento, colocado en el centro de un campo de almendros, y descubrí con tristeza y angustia que me quedaban vivas menos de 20 colmenas. 

¿Qué sucede en estos últimos tres años? Antes no pasaba nada de esto. Llegué a tener 90 colmenas, producían mucha miel y podía enviar dinero a Ecuador para ayudar con la escuela y el comedor. Ahora sólo tengo ruina. Cada año tengo que sacar del bolsillo varios miles de euros para relanzar el "negocio", comprar núcleos de abejas, sacar enjambres nuevos y vuelta a empezar. Esto es desolador.

Estoy convencido de que la sequía (llevamos 2 meses sin llover ni una gota en Añavieja), los tratamientos de los cultivos (parece que tengo las colmenas alejadas de los campos, pero al final mueren).

Pero esto es lo que hay y no queda otra que poner en marcha la mente, luchar, analizar los hechos e intentar evitar la catástrofe. Ahora hay que dedicar tiempo a sacar la miel de las colmenas muertas que, por cierto, hay más de 10 kilogramos de miel por colmena muerta. ¿Qué les pasa a las abejas para que las colmenas estén vacías, sin "bichos" dentro?

Un abrazo.

José Manuel

sábado, 18 de diciembre de 2021

¡GRACIAS, 2021! ¡BIENVENIDO, 2022!

Hoy no voy a escribir un texto clásico de abejas y de anécdotas. Hoy me desborda la vida, quiero analizar mi año 2021, a grandes rasgos, centrándome en lo bonito que ha tenido este año para mi crecimiento personal, para mis aspiraciones cumplidas, especialmente las más significativas.

Después de muchos meses sin poder estar con mi padre, este verano he paseado con él, le he contado cosas que había vivido en los meses precedentes y le he escuchado decir las mismas frases acerca de lo bien que lo tratan en la Residencia de ancianos de Ágreda, de cómo lo quieren, de lo a gusto que está. Y siempre, siempre le he escuchado decir: ¿cómo están Alberto y María (mis hijos)? Está claro que, para los abuelos, lo más importante son los nietos, hablar de ellos y con ellos. Éste ha sido uno de los momentos importantes y bonitos de este año.

Otro momento que me dejó sorprendido - gratamente sorprendido - aconteció cuando volvimos a Añavieja después de haberse iniciado el curso en septiembre. Durante todo el verano alimenté a mis maltrechas colmenas, las vacuné en dos ocasiones, creció el número de abejas en la colmena, pero... no hubo mielada, el campo estaba seco, muy seco. Volvimos a Logroño, Carmen inició el curso con sus alumnos y yo invertí mi tiempo en volver a coger forma física con la bicicleta de carretera y la bicicleta de montaña. Transcurridas dos semanas, volvimos al pueblo y, ¡oh, sorpresa!, las colmenas habían "engordado", casi todas tenían mucha miel. Dirigí mis brazos al cielo y le agradecí al Todopoderoso el regalo que nos hacía y la posibilidad de enviar dinero a la Misión de Ecuador. Días después, y tras varios fines de semana, catamos y embotamos la miel. 

Un tercer motivo de agradecimiento a este año 2021 está relacionado con mi familia. Para empezar, tengo que decir que disfruto de mi relación de pareja con Carmen, aunque a veces tengamos nuestras regañinas. Y también disfruto, gozo y me siento lleno de satisfacción cuando pienso en mis hijos, en su recorrido por la vida, en su lucha por crecer. Alberto ha terminado sus estudios de CAFYD, está terminando su Máster de Deportes de Resistencia (natación, bicicleta, atletismo) y ha comenzado el segundo Máster de "Prevención y rehabilitación de lesiones". A la vez que ha desarrollado los dos máster, ha comenzado a ganarse la vida entrenando a chicos en un club de atletismo y entrena a un grupo de jóvenes triatletas todas las semanas. Me llena de orgullo escucharle la frase: "No tengo tiempo más que para estudiar los máster, entrenar a los chicos y dormir". Cada dos fines de semana realiza un recorrido de 800 kilómetros de ida hasta Gerona para recibir formación presencial desde el viernes hasta el domingo. A mediodía del domingo vuelve a coger el coche y recorre los 800 kilómetros de vuelta a Santander. Vive de sus entrenamientos y a la vez continúa su formación. Yo siempre le recuerdo que "cuanto menos dependa de sus padres, más crecerá y madurará como persona". Y observo que sigue a rajatabla el consejo. 

Por otra parte, mi hija María, la del genio vivo y energía a tope, está terminando el primer cuatrimestre del 3º curso de Fisioterapia. Se toma todo con energía, con vocación de luchadora. A la vez que estudia, lleva a cabo los entrenamientos semanales que le organiza su hermano Alberto, acude al gimnasio entre semana y forma parte del grupo de teatro de Tudela al que acude todos los jueves para ensayar y preparar la obra de teatro "Mamma mía" que estrenarán el mes de junio de 2022. Ensaya los bailes, las canciones... Y estudia y pone el máximo empeño en sacar adelante el 3º curso de Fisioterapia. En febrero hará las prácticas de Fisio en Santander, en un centro que le ha buscado su hermano. Esta chica, con sus 20 años, es una moto de 1.000 cc.

Me falta por mencionar otro momento interesante. A finales de noviembre participé en "La Gran Recogida del Banco de Alimentos". Soy coordinador del Banco de Alimentos de La Rioja y me toca organizar a un grupo de personas, por turnos, en un supermercado de Logroño, viernes y sábado. Creo que lo hicimos bien, estuve presente en uno de los turnos de 12:00 a 15:00 del viernes. Me encantó el encuentro con los voluntarios que participaron solicitando ayuda a los clientes que entraban en el supermercado. ¡Qué alegría me produce descubrir, sentir, experimentar... la capacidad de entrega de los voluntarios y de las personas que ofrecen algo de su dinero para ayudar a los más necesitados!

Creo que éstos han sido los momentos/experiencias que recuerdo con más frescura. Seguro que ha habido otros, pero por hoy ya he reflexionado durante una hora y me siento más a gusto. Lamento ser un pelma para quienes seguís este blog, pero a la vez os invito a que hagáis vuestra propia reflexión acerca de los momentos más importantes que os han acaecido a lo largo de este año. Ser consciente de tu propio crecimiento personal incrementa tu autoestima, te hace sentirte vivo, te proyecta hacia el futuro y evita que cometas errores de bulto.

Os deseo a todos salud, que disfrutéis de una buena relación familiar, que tengáis muchos AMIGOS, y que llenéis de VIDA vuestro interior espiritual.

José Manuel

viernes, 17 de diciembre de 2021

¡CÓMO ESTÁN LOS PRECIOS!

 Buenas tardes/noches.

Son las18:44 del día 17 de diciembre. Escribo estas líneas forrado de ropa en el estudio de casa que da al norte. En la calle hay una temperatura de entre 1º y 3º. Oigo repicar las campanas de las torres de la colegiata Santa María de la Redonda. ¿Por qué repican? Es evidente, repican porque tocan a vísperas pues mañana es la fiesta de la patrona de Logroño, la Virgen de la Esperanza. Queda una semana para que estemos en Nochebuena. ¡Cómo pasa el tiempo, Manolo!

Centrándome en el título de este artículo: "Cómo están los precios", me viene a la memoria mi viaje del pasado miércoles a Añavieja, acompañado de mi amigo Ángel, el veterano e inquieto Ángel. 

Pero empecemos por el principio. Hace siete días recibí un correo electrónico informándome que el día 15 de diciembre era el último día para adquirir botes de cristal y tapas para embotar miel. Que a partir del día 16 iban a subir los precios. Los botes subían un 13 % y las tapas un 50 %. Un sudor frío recorrió mi cuerpo y a la vez se enervaron mis energías. Tal subida de precios la justificaban porque había subido todo, el precio de la luz, el del gas... ¡Qué sinvergüenzas! Aprovechan cualquier síntoma de debilidad para ajustar precios y reírse del trabajador autónomo, del apicultor. También aproveché el viaje para comprar 500 kg de jarabe para alimentar a las abejas cuando salgan del invierno. Tenía miedo y recelo de que también aprovecharan la circunstancia para elevar precios.

Primero viajamos de Logroño a Añavieja para coger el Terrano y el carro. Después viajamos desde Añavieja hasta Rincón de Soto para comprar los botes. En síntesis, que tuve que comprar un palé de botes de vidrio (1.900 botes) y 2 cajas de tapas (1.700 tapas). Ángel y yo invertimos 2 horas para cambiar los botes de cristal del superpalé a cajas de cartón en las que cabían 45 botes. El carro/remolque iba lleno de cajas y las cubiertas de las ruedas se aplastaban contra el suelo, pareciendo que fueran a reventar. 

¿Por qué escribo todo esto? Porque es una forma de manifestar a todos cuantos leáis este sentido manifiesto, que estoy harto de todos los que se aprovechan de los humildes, de los pobres. El capitalismo  y liberalismo político y económico sólo hacen degradar al pobre, empobrecer al trabajador autónomo y engordar a los que ya son ricos para convertirlos en obesos capitalistas.

Pero me va a suceder lo de siempre: transcurridos unos días me olvidaré de lo que he vivido, me "enchufaré" con el trabajo de preparar colmenas, de limpiarlas, adecentaré el camino de acceso al asentamiento de colmenas y... empezaré a pensar en el modo de trasladar las colmenas al asentamiento de primavera.

En mi fuero interno siento impotencia cuando narro estos hechos. Pienso que lo que me ocurre a mí le estará sucediendo a muchos otros apicultores. Cada vez será menor el margen de ganancia en la apicultura y habrá que aumentar el número de colmenas para obtener los mismos beneficios que obteníamos hace 10 años con un 20 % menos de colmenas.

¡Ay, ay! Navidad, Navidad, vamos a comer algunos dulces y a abrazar y besar a los familiares (si nos deja el COVID) y vamos a pensar que lo mejor de esta vida lo tenemos en el día a día, en nuestra familia, en los amigos. Yo estoy contento y orgulloso de mis hijos y mi relación de pareja matrimonial funciona bien porque alternamos temporadas de relación fluida, con pequeños desencuentros que activan nuestro matrimonio y no nos dejan dormirnos en los laureles. O sea, lo normal, lo que le sucede a todas las parejas que viven el día a día.

Y nada más por hoy. A ver si hay suerte y en el próximo comunicado os cuento algo interesante.

Un abrazo para todos y para todas.

José Manuel

lunes, 15 de noviembre de 2021

CONCLUYE EL AÑO APICOLA 2021

 Sí, amigos y amigas, concluye este año apícola con más pena que gloria. Nos ha "robado" mucha energía y mucho entusiasmo y a cambio nos ha dado pocos réditos.

Veamos los aspectos positivos: 

1. He mejorado el tratamiento contra la varroa al aplicar el ácido oxálico en los momentos adecuados, lo cual me ha permitido evitar la muerte de muchas colmenas. Es un apartado que en años precedentes no supe administrar adecuadamente

2. Como consecuencia del tratamiento contra la varroa, las colmenas estuvieron fuertes durante las dos semanas en las que hubo floración y pudimos obtener miel

3. He mejorado el sistema de aprovisionamiento de cartón para el ahumador gracias a las aportaciones de un amigo (Víctor)

4. Hemos comprado un cerificador y estamos recuperando toda la cera para convertirla en láminas nuevas

5. Mi esposa, Carmen, maneja con más precisión y acierto el convertir el propóleo bruto en propóleo en gotas y en espray. Las aplicaciones de dicho propóleo están haciendo MILAGROS en todas las personas que nos compran lo botecitos: personas afectadas de asma, profesionales que quedan afónicos: profesores, maestros, personas con bajas defensas, niñ@s que sufren catarros y gripes. El hecho es que estamos vendiendo muchas docenas de frascos. Y cada vez nos piden más ¡Increíble!

Y los negativos:

1. Poca, escasa... producción de miel en primavera

2. Hemos tenido que comprar muchos enjambres, los cuales no fueron productivos hasta el mes de septiembre y no produjeron ni tan siquiera el equivalente en miel respecto al coste económico cuando los compré

3. Estoy arreglando/reparando el camino de acceso al asentamiento continuamente. He tenido que podar en dos ocasiones las ramas de las encinas que invadían el camino, he reparado el suelo de arena porque el agua ha creado surcos que destruyen el estado del firme. Las condiciones actuales, pese a las restauraciones, siguen en precario.

4. Dos averías en el vehículo Terrano que me han causado molestias y he tenido que repararlas.

5. El depósito de 1.000 litros de agua que había colocado en el asentamiento (pintado, elevado, con salida de agua a un bebedero para abejas), se vino al suelo porque se hundieron los palés que los sustentaban y ahora ha quedado abollado y maltrecho

En fin, que no voy a decir todos los aspectos negativos porque me entra depresión. El resultado final es que no estoy satisfecho con los resultados obtenidos por mi trabajo y que el próximo año apícola tendré que volver a "matricularme" en aprendizaje y mejora de mis formas de trabajo.

Eso es todo, amigos y amigas. Para el próximo año tenemos en ciernes nuevos proyectos, alguno relacionado con las abejas y otro - más potente, más beneficioso, más global - relacionado con el pueblo de Añavieja. Todo se andará y le pedimos a Dios que nos ampare en nuestros esfuerzos y en nuestra lucha diaria.

Un abrazo y buena suerte.

José Manuel Pascual


lunes, 1 de noviembre de 2021

TERCER Y ÚLTIMO TRATAMIENTO CONTRA LA VARROA

 Este fin de semana - 30 y 31 de octubre hemos vuelto a Añavieja para visitar a nuestras amigas abejas. 

Amaneció el día nublado, con suave llovizna y esa circunstancia hacía imposible el trabajo en el asentamiento. Decidimos desplazarnos hasta un pueblo cercano - Matalebreras - para visitar una empresa de embutidos-carnicería-tienda de alimentación. El nombre de dicho establecimiento es SORAMA. Nos habían hablado bien del lugar, de la calidad de sus productos. Y allí acudimos.

Nos presentamos como los "propietarios" de Añamiel Solidaria y les preguntamos si estarían dispuestos a ofrecer en sus estanterías nuestros botes de miel. La propietaria, María, nos miró a la cara, de frente, con mirada limpia y nos dijo que estaba encantada. Es más, nos ofreció poner nuestra miel en el expositor que hay de frente a la puerta de entrada, en el centro, al lado de sus jamones de calidad. Apartó otros productos y colocó nuestros botes de miel. Es más, nos dejó colocar nuestro cartel grande para que los clientes leyeran que es una miel solidaria. Salimos encantados de allí, no sólo por que van a vender nuestra miel, también por la atención recibida y por la sintonía que había hacia nuestro proyecto. ¡Casí nada!

Volvimos a Añavieja y preparamos nuestro sistema de alimentación (jarabe) y nuestro nuevo método de tratamiento contra la varroa con ácido fórmico. Os voy a explicar cómo lo hago.

El tratamiento contra la varroa con ácido fórmico me lo indicó un apicultor de Ólvega que nos visitó semanas atrás. Dicho tratamiento tiene metodología alemana y supone una inversión que no estábamos dispuestos a realizar (14 € tiene de precio el artilugio que venden). Así es que decidí piratearlo a mi manera (puede que no sea efectivo). Habéis de saber que eácido fórmico actúa dentro de la colonia matando Varroa por medio de la evaporación, ya que la colonia se satura del gas y las Varroas mueren por acidificación, sin ninguna consecuencia para las abejas, siempre y cuando no se utilice una concentración demasiado alta.

Me "empapé" de información viendo vídeos y consultando y pensé que el mejor método era comprar estuches de CD antiguos, de los anchos. Mis amigos me facilitaron muchos y yo usé los que tenía en casa. Adquirí varios paquetes de algodón en el supermercado y los corté en trozos con las dimensiones del CD. Después puse el algodón en el hueco del estuche. Y así quedó realizado el invento. Dicho estuche - si os fijáis bien - tiene una apertura de 12 cm de largo en el lado donde abrimos el CD, y por ahí se produce la evaporación.  Días después compré 3 litros de ácido fórmico (28 €). Ya tenía el invento preparado y el ácido fórmico.

La noche del viernes llovió y yo coloque dos calderos bajo el desagüe de un tejado. Recogí agua de lluvia (que es agua destilada). El agua tiene que ser destilada o de lluvia. Puse la proporción de agua necesaria para mezclar con el ácido en un bidón (hay que poner primero el agua y después añadir el ácido fórmico. Si se hace al revés se produce una reacción química peligrosa).

El sábado, después de venir de la empresa Sorama, de Matalebreras, mejoró el tiempo y decidimos ir al asentamiento mi mujer y yo. En el bidón que contenía el litro y medio de agua de lluvia añadí los 3 litros de ácido fórmico. Trabajamos con mascarilla y aún así nos llegaban los vapores del ácido y picaban en la nariz y en los ojos. ¡Mucha precaución con este producto pues es peligroso!

Después, y valiéndonos de jeringas de 60 ml, fuimos empapando uno a uno todos los algodones de los CD, cerrándolos y colocándolos en una caja hermética. En ningún momento nos quitamos las mascarillas aislantes. Acudimos al asentamiento, levantamos cada tapa y contratapa y pusimos un CD en cada colmena con la salida del gas en dirección y contacto con los cuadros. A continuación poníamos la contratapa y sobre ella vertí un litro y medio de jarabe de frutas en nuestros alimentadores de tetrabrik (es otro de los inventos que ya mostré cómo se hacía, ¡y da resultados óptimo!).

Terminamos el trabajo y volvimos a casa. ¿Resultará efectivo el sistema? Tengo que decir que ya habíamos hecho dos tratamientos con ácido oxálico y este tercer tratamiento con ácido fórmico era una forma de consolidar nuestra apuesta por eliminar casi todas las varroas y que en el inicio de la primavera siguiente la colmena no hubiera perdido abejas. En el mes de marzo, cuando se inicie la nueva campaña volveré a tratar las colmenas con este sistema y comprobaré los resultados.

 14,50 €       
35 €/100 CD
Ahí os dejó una fotografía de los dos métodos. Si os atrevéis, podéis intentarlo. Pero recordad: hay que trabajar con máscara de seguridad para evitar los vapores.

Un abrazo para nuestros seguidores y ¡feliz otoño!
José Manuel